Reviven lo que ya se murió
Diarios como El Mosquito, La Hora, Acción Comunal, El Tiempo, Los Amigos del País, La Nación, La Voz Católica, El Tío Sam, El Lápiz, El Precursor, El Sembrador, El Deber, El Diario Oficial y otros actuales, incluyendo el periódico día a día, guardan entre sus hojas cientos de recuerdos de la historia.
Fátima Ávila, jefa de Hemeroteca de la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero R., cuenta que la misión de esta sección es recopilar, organizar, conservar, custodiar y ofrecer acceso al patrimonio documental, aplicando las normas y procedimientos que rigen a nivel internacional el registro, la clasificación, la catalogación, la preservación y conservación de las colecciones.
Se han comprado más anaqueles, pues ya no hay espacio para los títulos que ha recibido. Su colección más extensa es la de diarios.
Otoniel Jones, único restaurador en la biblioteca, explicó que no cuenta con lo básico para trabajar, pero que los primeros pasos consisten en lavar con agua las delicadas hojas, preferible que esté libre de ácido, luego debe secarse y con un líquido especial se va colocando en un papel especial que le dará la fuerza para soportar más años.
Lastimosamente, un solo libro le toma hasta 20 días, cuando deberían ser unos tres, si mantuviera en el lugar las máquinas necesarias.
Igual sucede con la encuadernación, pues según Óscar Cervantes, otro trabajador de la biblioteca, la mala climatización le resta la mitad del tiempo que deberían durar los libros.
en 1821Se imprimió el primer periódico de Panamá La Miscelánea.