Reviven su muerte
A eso de las 11:30 a.m., ya estaba sentado en su silla sentenciado el líder guerrillero panameño Victoriano Lorenzo para su fusilamiento.
En frente su nieto José Rodríguez Lorenzo, observaba tal injusticia, que se daba en Las Bóvedas, en la Plaza Francia del Casco Antiguo.
El general, quien fue fusilado por aglutinar a los mestizos de la época y luchar por el bien social de ese sector, aguardaba sus últimos minutos de vida al escuchar la orden de fuego.
A él le dieron solemnidad al momento, entonando con una corneta el toque de silencio, y disparando las 21 detonaciones que se les dedican a los héroes caídos.
Su nieto, de 83 años, reveló que lo recordará como un hombre que luchó por la democracia y que logró sacar la esclavitud del país.
Asimismo, el viceministro de Gobierno, Carlos Rubio, dijo que Victoriano Lorenzo no debe ser olvidado nunca por los jóvenes, ya que su muerte significó el inicio de la república y que este pequeño país sea de consenso, diálogo y negociaciones para lograr grandes conquistas.
Para el ministro consejero de la Presidencia de la República, Temístocles Díaz, este hecho histórico, sin duda alguna, marca la unificación de la familia panameña, tanto liberal como conservadora, en el rescate de la independencia del país.
Todo esto formó parte de una dramatización liderada por funcionarios del Servicio de Protección Institucional SPI, quienes revivieron el trágico momento ante la vista de los presentes, que ayer cumplió 114 años.
Hoy día, tres placas reposan en la pared que fue testigo del fusilamiento del general Victoriano Lorenzo, el 15 de mayo de 1903.
Encabezó la rebelión de los indios y tomó parte activa de la guerra de los mil días.