Salud en peligro
El tráfico de medicamentos falsificados es un negocio millonario que afecta la salud de los panameños y la economía del país.
Waldemar Oliveros, director encargado de Propiedad Intelectual de la Autoridad Nacional de Aduanas, explicó que los casos más sonados son las pastillas Viagra, con su activo sildenafil. Además, hay otros, como medicamentos que no cumplen con los requisitos de los componentes activos o el uso indebido de los logos y marcas.
Expresó que hay diversas rutas de los medicamentos falsificados que llegan a Panamá: China, India, entre otros países de Asia y el Oriente Medio.
Olivares indicó que también llegan medicamentos de fácil consumo, que no necesitan receta médica, como analgésicos y pastillas contra el resfriado.
"Jarabes es muy difícil porque el falsificador lo que busca es una mayor rentabilidad con poca inversión, por eso el tráfico es con pastillas", dijo el funcionario.
Según Olivares, también se falsifican juguetes y esto es peligroso para los niños porque los componentes químicos afectarían su salud.
Recomendó a las personas estar atentas del precio, ya que es uno de los primeros signos de alarma para detectar un producto falsificado. En cuanto a los juguetes, deben verificar si el producto tiene un olor raro, si la pintura se cae o las manos quedan manchadas cuando lo agarran.
Pedro Acosta de la Unión Nacional de Consumidores y Usuarios de la República de Panamá, dijo que hay que estar alerta porque el consumidor es la primera barrera para su seguridad.
Manifestó que las falsificaciones siempre van a existir y lo que deben hacer los consumidores que sean víctimas de este delito es poner las denuncias.
Se da la modalidad del hormigueo, que son personas que trafican dos o tres paquetitos.