Se enfrentó a la muerte y la venció
La historia de un amor que nació al borde de la muerte. Muy joven y dedicado a la corta de montañas árboles en Darién, Pedro Luis perdió una de sus extremidades inferiores.
Un árbol fue el causante de dicho dolor, que con tan solo cerrar los ojos aún recuerda.
"La sangre se hacía presente a "chorros", como grifo de agua, y pintaba de rojo la tierra donde yacía acostado, mientras que la rama del árbol que me cayó encima como cuchillos afilados cortaba mi piel; una oración, un suspiro y la ayuda de los que se encontraban conmigo me salvaron la vida aquel día", contó Pedro.
El tiempo pasó y las arrugas cubrieron su piel negra y ceniza, pero en medio de ese largo tiempo nació en él el amor por el mar, pasó a ser pescador y ahora a embarcador de viajeros desde el muelle multipropósito, en la Cinta Costera 2, a diferentes islas, aunque él aún guarda las esperanzas de volver al mar.
Cojo pero animado, lo ven asombrados los visitantes de esta parte del muelle en el centro de la ciudad.
Hay que ver el futuro, creer en Dios, salir todos los días a trabajar y pedir salud, lo demás sobra, es mi vida diaria, no pido más nada que un trabajo con qué ganarme mi sustento.