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Sus quejas surtieron efecto
"El que no llora no mama", reza un viejo refrán. Y esto fue lo que sucedió en la zona paga de El Marañón, pues luego de la queja de que los elevadores no funcionaban, ayer fueron reparados.
La Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre junto a la empresa que le da mantenimiento a los ascensores, se apersonaron al sitio a reparar los aparatos, luego de que el pasado jueves un grupo de personas en sillas de ruedas dieran a conocer lo difícil que es para ellos abordar un bus.
A Los elevadores se lES había dañado una tarjeta electrónica.