Un mal necesario
Tras el accidente ocurrido el domingo en Howard, en el que murieron dos personas y 16 resultaron heridas mientras viajaban en un busito pirata, y con el llamado del director de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), Julio González, de regular y tomar medidas de seguridad en el trasporte informal, los conductores de estos vehículos afirman estar dispuestos a acatar las normas que impongan las autoridades.
Luis Ríos, del gremio de transportistas de calle 25 en Calidonia, aseguró que cumplirán con todas las normas de seguridad que exigen las autoridades y pidió a sus colegas que las acaten.
A su vez, Luis González, secretario de la empresa Service City Panamá, encargada de administrar el Sindicato de Conductores y Automotores de La Chorrera (Sicamoch) y otras afiliadas, sostuvo que lo ordenado por el Tránsito es perfecto, también manifestó que deberán ser más estrictos con sus conductores.
Por su parte, el presidente de la Cámara Provincial de Trasporte de Panamá, Rafael Reyes, quien está en contra de los piratas, en reunión con el diputado y presidente de la Comisión de Trasporte de la Asamblea Nacional de Diputados, Diógenes Vergara, dijo que el censo que pretende hacer el Gobierno es una mala medida, ya que no se puede permitir ese tipo de irregularidades, porque el pueblo es quien paga las consecuencias. Ante las medidas que adoptará el Gobierno, algunos panameños están a favor de los piratas por la prontitud con la que llegan a sus casas y trabajos.
En cambio, otros están descontentos porque no son seguros, pero nada pueden hacer, ya que los metrobuses brindan un mal servicio y no hay suficientes puntos de recarga.