Un virus maligno
Cuando se habla de zika, las primeras que sacan a relucir su temor son las mujeres embarazadas por la relación de la microcefalia y el feto, pero esto va mucho más allá, ya que el virus también guarda una estrecha relación con el síndrome de Guillain-Barré que ataca a los adultos.
El coordinador de Salud Internacional del Minsa, Israel Cedeño, explicó que es un trastorno autoinmune que afecta al sistema nervioso y desemboca en la parálisis progresiva de los músculos del cuerpo.
Este síndrome produce debilidad en los huesos, e incluso podría causar invalidez, y dejar a los afectados en silla de ruedas, dijo Cedeño, razón por la cual los adultos tienen que estar atentos y eliminar los criaderos.
Aunado a esto, Omaira Tejada, directora de Promoción Nacional para la Salud del Ministerio de Salud (Minsa), dijo que en Panamá el virus tendrá un comportamiento similar al que ha tenido en otros países y es importante saber que muchas enfermedades endémicas se quedan.
Por el momento habrá una subida de los casos, pero con el tiempo podrán reducirse, aunque todo depende de la cooperación de las personas en combatir el mosquito, dijo la funcionaria.
Los casos se mantienen en 73 confirmados y con dos sospechosos de zika en Panamá, un hombre de 43 años y un menor de edad, ambos en Tocumen.
Las cifras varían en cuestión de horas, días y semanas, pues el Instituto Conmemorativo Gorgas y Ciencias de la Salud, es el encargado de analizar las muestras y determinar los casos de zika. A diario analizan unos cinco o más.