Una fiesta familiar vivieron los católicos
Alto y claro habló monseñor José Domingo Ulloa, arzobispo metropolitano en las actividades del Jubileo de la Familia, que se realizó ayer y el sábado en el país, pues hizo énfasis en la importancia de la familia y el matrimonio. Ulloa fue tajante al manifestar que la casa no puede ser un hotel, pues hay que convivir. También pidió que se comprometan a dejar el celular, al menos al comer y conversar.La mejor prevención para matrimonios fuertes son los cursos prematrimoniales. Y no de una semanita. ¡Y hasta eso nos negamos!, dijo monseñor Ulloa.Además instó a forjar en los jóvenes los valores de la castidad para que lleguen vírgenes al matrimonio.En su homilía realizada en Atlapa, invitó a los gobernantes de Centroamérica a buscar una solución humanitaria y política a los migrantes cubanos.