Una magna obra
Ser una solución vial, convertirse en lugar de reordenamiento urbano y ayudar a que algunas comunidades marginadas puedan cambiar su imagen, son algunas de las funciones que tendrá el nuevo viaducto marino de la Cinta Costera III.
El viaducto marino involucra un paseo peatonal y una ciclovía, de manera que el usuario pueda utilizarlo de forma segura y recreativa, apreciando y valorando desde una nueva perspectiva el conjunto monumental del Casco Antiguo, incluida la muralla que en tiempos antiguos protegía este sitio histórico.
Según Carlos Ho, director de Proyectos Especiales del Ministerio de Obras Públicas (MOP), son 186 pilotes que sirven de base para los 2,570 metros de longitud y 36 de amplitud que comprende el novedoso viaducto marino.
Serán destinados a una carretera de seis carriles, con hombros en los laterales, y los otros nueve son para la ciclovía, también una vereda peatonal y otros sitios.
De igual forma, se aseguró que la construcción del viaducto marino cumple con las peticiones de la Unesco, una de ellas referente a la distancia entre la obra y el conjunto histórico, lo que ya se considera una etapa superada, aunque esta se conecta para un mejor provecho turístico.
La interconexión marina se ha diseñado como una estructura ligera y al nivel más bajo permitido técnicamente, de manera que se asienta sobre el mar de una forma armónica con el paisaje, sin impedir la vista hacia el horizonte desde el Casco Antiguo.
En abril de este año, las personas podrán pisar por primera vez la parte peatonal del viaducto, mientras que otros lo recorrerán en sus vehículos a velocidades determinadas, pero igualmente gozarán de una hermosa vista del lugar.