Carta pública a Yomatsy, Miss Panamá 2014
El Titín
Muy poco o casi nada escribo sobre los resultados de los concursos de belleza porque si hay algo que quedó claro el pasado domingo, es que de misses no se nada, sin embargo, desde que usted fue elegida Miss Panamá para Miss Universo, sin ser clarividente ni contar con el supuesto libro de los sueños del Sr. Malcom Ramos o los poderes de la tal Samantha, supe lo que pasaría: sería blanco de ataques perversos, algunos disfrazados de noticias de farándula y otros dizque disfrazados de críticas constructivas de seudo comunicadores que se creen dueños de la verdad, expertos en moda, estilismo, pasarela, estética. ¡Pura paja hablan! Lo peor, no se han detenido, ellos, a verse sin egos- un segundo al espejo. Créanme que el espejo huiría.
Sabía que usted sería duramente criticada, algunos escudándose en su cabello, para algunos descuidado, otros en las polémicas de la Organización Miss Panamá, otros en la ropa que usaría, otros en su cuerpo y un montón, aunque no lo quieran admitir, en su color de piel y por venir de un barrio como Santa Ana. Ser negra y sin recursos económicos, es casi un pecado en un país donde abunda el negro y la distribución de la riqueza es terrible. ¡Qué contradicción!
Y es que con usted, Sra. Yomatsy, pasó lo mismo que con Gloria Del Carmen Karamañites, cuando en 1980 fue la primera representante negra de Panamá en un concurso de belleza internacional. Ese año no todos aplaudieron su elección, no por su capacidad intelectual, sí por su raza negra. Ella lo admitió y supo siempre. Aún así, representó al país, se ganó el premio de Miss Amistad y además entró en el cuadro de las semifinalistas. A su regreso todo cambió para ella. Todos la querían. Ahí sí era una negra importante, una negra guapa.
Igual pasó con las demás negras que han representaron a Panamá. Si quedan de algo, a algunos seudo expertos se les olvida que es negra, si no entra en el cuadro de las más bellas, la despellejan. Testigo de ello es la Sra. Gloria Quintana. Su caso no fue diferente. Cuando fue seleccionada para representar a Panamá en un concurso de belleza internacional, la central telefónica de RPC Televisión, en ese entonces en el edificio Ches terfield, quería reventar. Los teléfonos no dejaban de sonar. Las críticas no se hicieron esperar y la señora le calló la boca, inclusive, a algunos del crew de producción del show local que no creían en ella. Regresó con la corona y todos la querían. Ahora sí ella era la mejor. Ahora sí esa negra valía.
Y que quede claro que mi crítica de hoy no tiene que ver con división de razas ni de clases sociales. No tiene que ver con negros o blancos. Con ricos o pobres. Tiene que ver con la forma tan deleznable que usted fue tratada por alguna gente que se hace llamar comunicador social y por otro montón de gente que usan los nuevos medios para denigrar. Usted también debe tener muy claro, al igual que cualquiera otra que nos represente, que sí están expuesta a críticas y se le tienen que hacer, pero hay una diferencia muy grande entre una crítica a su trabajo como reina y una burla-falta de respeto a usted como mujer.
¿Qué quiero decirle con esto? Que el bullying por racismo a las participantes de concursos de belleza no es nuevo. Aquí la diferencia es que usted participó, no solo en tiempos donde algunos medios de comunicación y talentos de los medios han caído en lo más bajo y asqueroso, sino también en tiempos de redes sociales que se prestan para sacar lo peor de muchas personas como seres humanos. Tiempos en que muchos se creen expertos en todo y la realidad es que no saben nada. Se creen con patente de corso para denigrar a las personas por su aspecto físico o color de piel, se creen más misses que usted y no llegan ni a Miss Tacones.
Ahora que usted regresó al país Sra. Yomatsy le confieso que he visto todas sus entrevistas. Antes del concurso y después de concurso. He revisado minuto a minuto todo lo que ha salido bueno o malo- de usted en televisión y, aunque algunas de sus participaciones no me gustaron ni un poquito, en su mayoría usted hizo un trabajo muchísimo más digno que el de muchas ex participantes que nos han representado y, sobre todo, muy superior al que hacen los que tanto la han criticado y con eso le da una gaznatada a todos. Si yo estuviera produciendo en este momento en televisión local o tuviera poder en una televisora, ya la hubiera firmado, la ahogaría en entrenamiento profesional como host y la llevaría a pantalla porque tiene potencial.
Gracias Sra. Hazlewood por representarnos con dignidad, por no hacerle caso al burlin de los seudo expertos y expertas en todo que tanto le criticaron y, sobre todo, por haberse comportado mientras llevó el nombre de mi país que tanto amo en su pecho, como toda una dama. Lo que más le duele a sus críticos, es que los ignoró y eso es muestra de que sus 90-60-90 los tiene en inteligencia. ¡Tremendo touchdown!