'Casi me cuesta la vida'
Lo barato sale caro. De eso está clarita la cascarosa Aelleen Del Valle, quien gracias a Dios ya se recupera de un error que casi le cuesta la vida.
Sí, mis queridos lectores, como recordarán, ayer sacamos la noticia de que la modelo tuvo que someterse a una segunda cirugía este mes, esta última de urgencia, por un coágulo que se le formó en uno de sus senos.
Ahora usted se preguntará ¿qué fue lo que le pasó?
"Hace 4 años inventé inyectarme ácido hialurónico en los senos, porque una amiga lo hizo y le fue bien, yo le seguí la corriente, aparte de que era más barato que una cirugía. Fui al lugar X que ahora ni siquiera existe y me inyectaron, pero para novedad mía, me inyectaron silicona líquida, que descubrí después cuando me puse los implantes, el Dr. me dijo: 'creo que te estafaron, esto no es ácido hialurónico'", dijo la ingeniera industrial. ¡Dios mío!
En aquel momento la también empresaria no le prestó mucha importancia al asunto porque estaba feliz con sus senos nuevos.
En ese entonces, cuando su médico le hizo el llamado, las siliconas solo eran cápsulas chiquitas. Pasó todo este tiempo para que su cuerpo le mandara el mensaje "¡aló, haz algo!".
Hace unos cuatro meses se sintió unas bolitas extrañas en sus senos, empezó a sentir dolores y calambres; dejó de hacer ejercicios y empezó a buscar diagnósticos; le hicieron ultrasonidos y en efecto, la silicona líquida no solo estaba en las bolitas que se sentía, sino que también la tenía regada por todo el tejido mamario, hasta las axilas.
Al escuchar esto, Aelleen quedó en "shock", porque sabía que esto había ocurrido por su culpa. Gracias a Dios logró conseguir un Dr. que se atrevió a removerle los quistes de silicona, básicamente limpiar lo más que se pudo no pudo extraerlos al 100% porque para hacerlo tendrían que quitarle todo el músculo mamario.
"Digo gracias a Dios, porque muchos doctores no quieren hacer este tipo de cirugía, porque siempre tienen consecuencias", explicó.
Diez días después de la intervención quirúrgica su cuerpo reaccionó, donde le quitaron los quistes más grandes se le hizo una megabola de sangre. Este coágulo se le podía solidificar y crearle un quiste maligno. Como sospecharán, sus miedos eran tantos, entre esos, la segunda cirugía, porque estaban todos los contra de la anestesia general.
¿Impactados, verdad? Aelleen está consciente de que muchas mujeres y hombres se realizan este tipo de tratamiento estético para resaltar una parte de su cuerpo, sin saber que las complicaciones le pueden costar la vida.
Ella ahora pide que la tomen de ejemplo y que siempre busquen la atención idónea para cualquier procedimiento estético.
Le cambiaron sus implantes y por el momento sus senos están bien, entre lo que cabe. Ella le ruega a Dios que las bolitas de silicona no se vuelvan a unir y crear una grande. Ha sido un golpe difícil, pero se recupera con su fe puesta en Dios y el apoyo de su familia y amigos.