El all star del jazz
El más destacado hijo musical de la última época del legendario Miles Davis, según los críticos, acaparó la atención de las actividades de ayer en el Panamá Jazz Festival.
Según Kenny Garrett, quien se presentó con su cuarteto, le gustaría conocer el país, pero en sus viajes le preocupa más presentar su música, que la conozcan y la disfruten. Además, trata de escuchar música del país y obtener información del movimiento local.
Ayer, previo a su concierto, el saxofonista compartió una clínica de experiencias, consejos y recomendaciones para jóvenes músicos, donde confesó que lo más fácil de esta profesión que empezó siendo muy joven es subir a una tarima y hacer música. Pero viajar de un lado a otro, a veces llegar a un país un día y salir al otro, es lo más difícil que le toca hacer.
El músico estadounidense nacido en Detroit dijo que él no estudió música en la universidad, porque en su tiempo la universidad era tocar en el escenario. Pero ahora se enseña en la universidad. Sin embargo, el punto perfecto para un músico llega con la práctica constante.
Garrett cree más en concentrarse y practicar, porque la personalidad y perfección no la dan la universidad, sino estar sobre el escenario, por lo que instó a los jóvenes a estudiar su instrumento, pero también a practicarlo constantemente.
No obstante, dejar que la música fluya y dejarse llevar en el escenario hacia ese punto es una de las recomendaciones que Garrett dio a los jóvenes músicos y aspirantes.
El músico es considerado toda una estrella por sus aportes y logros.
Desde muy joven, Garrett comenzó a tocar saxo, clarinete y flauta. En 1984 graba su primer disco como líder, junto a Woody Shaw y Nat Reeves, y su más reciente grabación es el álbum Pushing Away, en el que captura su trayectoria en el pico de sus habilidades creativas como saxofonista y compositor.