El brillo de la Ronca
Por: Lero el novelero
Una de las telenovelas más vistas en Panamá en estos momentos es La Ronca de Oro, que se presenta por las pantallas de TVN, en el horario de las 8:00 p.m.
Desde sus inicios, la historia de Helenita Vargas, la mujer que quiso ser libre en la época machista de los años 1950, ha cautivado a los panameños, como en su momento lo hizo Rafael Orozco, El Ídolo.
Ya está comprobado que en Panamá, no importa si es una bionovela (término nuevo cuando se refiere a una biografía hecha telenovela) de un artista poco conocido en nuestro país, cuando es un producto bien hecho, de calidad, con una buena historia, excelentes actuaciones, fotografía, vestuario, musicalización, exteriores, resulta muy atractivo al televidente.
La hija de Helenita Vargas en la vida real formó parte de la producción de la serie; para ella, lo más importante era cuidar la historia que se contaba de su mamá a través de sus canciones, pero sí confiesa que al personaje de su abuela lo han exagerado un poco para hacerlo más malo, al igual que el de su verdadero padre, que sí fue en la vida real un mal marido, pero que había que hacerlo más villano para darle más sazón a la serie.
La producción hizo trabajo investigativo durante meses, revisó grabaciones de audio y video, entrevistas a familiares y amigos de la cantante. Aunque debemos estar claros que este tipo de bionovelas basadas en la vida de reconocidos artistas son en gran parte pura ficción y algunos personajes aparecen de la creatividad de los libretistas para enriquecer la historia.
Lo que sí no logro entender es por qué en todas las telenovelas de cantantes los ponen a cantar (valga la redundancia) cada 5 minutos y a veces sin razón: se pincha una llanta cantan, cae un aguacero cantan, van al mercado y cantan, y esto a veces hace un poco tediosa la historia.
Es una telenovela fresca, intensa y divertida que nos aleja un rato de las novelas de narcos de las que ya estamos cansados. En Colombia, desde su estreno hasta su capítulo final, se mantuvo como la número #1, ojalá en Panamá corra con la misma suerte y no le pase como a muchas que van quedando relegadas para después de las 11:00 p.m., cuando el televidente ya queda roncando.