EL PODER DE LAS VILLANAS
@leroelnovelero
Dándoles una vuelta a las telenovelas, me puse a analizar a las villanas de hoy en día, versus las villanas de años anteriores, y más que criticar a las actrices, porque hay muchas y muy buenas, creo que son las historias las que han perdido la fuerza y por ende le han restado mucho protagonismo a ese personaje, que en algún momento todos llegábamos a odiar, a desearle lo peor y que cuando al final de las telenovelas quedaban en la cárcel, locas o muertas, hasta lástima nos llegaban a dar.
Por eso, esta semana decidí hacer un resumen, a mi parecer, de las villanas más memorables de todos los tiempos: empiezo con la mamá de las villanas, creo que no hay ni habrá una actriz con un personaje tan recordado como el de Catalina Creel, eso fue en el año 1986, y hasta el sol de hoy hasta las nuevas generaciones la mencionan y hasta copian, prueba de ello la villana de la chiste/novela La Pasiva, de ¿Quién te ve? El único problema con este personaje es que marcó la vida de la Sra. María Rubio, hasta el punto de que nadie sabe qué hizo antes y después de este personaje.
Otra de las villanas más recordadas, y tal vez la más popular actualmente en las redes sociales, es sin duda Soraya Montenegro (Itatí Cantoral), y su inolvidable frase, Maldita lisiada, en María la del Barrio, fue tanta la fuerza de este personaje que Thalía, quien era la protagonista, quedó apagada por la villana, hasta el punto de que la tuvieron que matar, pero el televidente protestó, el rating empezó a bajar y la tuvieron que revivir.
Una actriz que me sorprendió y confieso jamás había visto fue Adriana Esteves, mejor conocida como Carminha en Avenida Brasil, un trabajo actoral impecable. Ella era como una montaña rusa, te llenaba de emociones, te llevaba de la rabia a la risa, querías matarla, pero a la vez te enternecía. Como televidente, uno agradece que existan actores como ella.
Si hay una actriz que todo lo que hace lo hace bien es la sensual colombiana Catherine Siachoque, ella de cada personaje hace algo particular, y jamás la he visto repetir una villana, las cuales son su especialidad, y con ella me pasa que no puedo decidir por una en especial, porque me gustan varias. Tenemos a Deborah Buenrostro, en Te voy a enseñar a querer, a Marcia en Tierra de Pasiones, o a Inés Vallejo en Pecados Ajenos, y su inolvidable escena junto con Lupita Ferrer de yo también soy perra y muerdo.
Esta villana, además de excelente actriz, es una de mis favoritas, porque es realmente hermosa, me refiero a Bárbara Morí, y la inolvidable Rubí, una protagonista diferente. Siento que fue pintada para ese papel, inescrupulosa, calculadora, ambiciosa y traicionera, se valía de su belleza para conseguir todo lo que se proponía.
No puedo dejar por fuera a Astrid Carolina Herrera, y a su Mujer de Judas, Altagracia del Toro, excelente historia con un trabajo interpretativo de la actriz muy interesante, quien hizo memorable este personaje.
Hablar de villanas me tomará mucho espacio, pero antes de cerrar no puedo dejar de mencionar a algunas que también hicieron historia: Laura Zapata como Malvina del Olmo en María Mercedes; Lucero y su excelente interpretación de María Paula, una de las trillizas en Lazos de Amor; Jacqueline Andere como Alba en La Madrastra.
Una novela sin villanas es como si comiéramos pizza sin queso y salsa, ellas son las que le dan el sabor a una telenovela.