Hubo desahogo, fe y reconciliación
Carmen Sousa y Erika Nota se destacaron en este evento, pues para superar los problemas, contaron sus propias e impactantes vivencias.
Sentimientos encontrados, sueños y vivencias de superación fue lo que marcó a todos los que asistieron al Congreso Internacional El Triángulo de la Mujer, realizado ayer por la beldad Anaís Solís. ¡Oh, sí!Y una de las personas que acaparó toda la atención de este evento, luego de todos los problemas que tuvo fue Carmen Sousa o Carmencita como algunos la conocen, con el tema Un milagro, pues dejó ver muchas cosas, incluyendo la complicada situación en la que casi murió y regresó otra vez.Para la expresentadora, ha sido salvada por Dios muchas veces: Mi primera vez con la muerte fue cuando casi muero aplastada por un camión, pero la radio que no servía me salvó. Otra historia que tengo fue la vez que casi me ahogo surfeando, sentí que mi corazón dejó de latir, parece mentira, casi seguido me salió un contrato para modelar y el lugar era exactamente donde sucedió el tsunami de 2004 en Indonesia.Algo que no pudo dejar de contar y habló de ello fue de su problema en la columna a causa de un estornudo: No puedo olvidar que la pareja que tuve en ese tiempo cuando lo llamé para que me llevara al hospital, me dijo: estoy cansado, mañana te llamó, me enseñó a no depender de ciertas personas. Además, la mala práctica del médico que me atendió en ese proceso, también me afectó, pensé que moriría, pues se aprovechó de mí y me inyectó anestesia que me durmió el cuerpo y mi corazón se detuvo. Me desahuciaron, incluso vi la muerte que me dijo que debía morir, pero Dios me rescató de ese abismo y ahora me siento bien completamente. ¡Impresionante!Por otra parte, otra famosa que dio una gran motivación de vida en esta conferencia fue Erika Nota con el tema La fuerza del amor.Antes mi vida estuvo vacía, tenía muchas cosas que otras mujeres envidiarían, pero algo me faltaba, siempre lo supe, pero no quise darme cuenta, hubo muchas amistades tóxicas que no me ayudaban solo me afectaban, pero mi familia estuvo apoyándome completamente. Mis hijos son mi bendición, a pesar de los percances y dificultades, con ellos conocí el verdadero amor, estaba alejada de Dios, ir a una misa era algo que no conocía, eso motivó que me pasaran muchas cosas, sufrí una separación y me afectó mucho, pero por una parte ayudó a superarme y a lograr lo que tengo ahora.Fueron historias muy inspiradoras y de admirar.