Jazz continúa su embrujo
De que el jazz en Panamá está bien pegao no queda la menor duda, después de las demostraciones de júbilo del público ante las presentaciones la noche del miércoles de Nedelka Prescod, cuya voz de oro alabó la concurrencia, del tan esperado saxofonista Kenny Garret, cuya producción Pushing the world away ha sido nominada para el Grammy 2014 como mejor disco, y del maestro John Patitucci, para quien el bajo eléctrico no tiene secretos.
Proporciones guardadas y cada uno en su género, Sinatra se habría sentido orgulloso de escuchar a Prescod, quien estuvo muy dicharachera y bromista.
Fue la primera en presentarse. Y lo hizo en español: Yo soy la hija de dos panameños, que nací en Nueva York. Pero yo soy la hija de panameños. Mi padre es de Colón y mi madre de la ciudad. Luego, en inglés, dijo que si bien no es hispanoparlante, le gustaría escucharlos a ellos (al público), porque puede entender lo que le dicen.
Entonces, siguió hablando en inglés. Destacó el poder sanador de la música y se congratuló de que en Panamá Jazz Festival estén pasando cosas sorprendentes. Amazing things are happening in Panamá, dijo, y comentó que había estado de compras, que había ido a El Machetazo y Salsipuedes y comprado unas babuchas y mafá.
Cantó media docena de canciones, tanto en inglés como en español.
Algunos de los temas en español, que deleitaron al público, fueron: Mi niña Lola, Bésame mucho y Oye como va.
Luego de un intermedio entró al escenario, en medio de aplausos, Kenny Garrett, quien estuvo a la altura de las expectativas de sus admiradores, que los hay de todas las edades y procedencias.
Principalmente los jovencitos expresaban su contento al escucharlo. Silbidos por aquí, elogios en varios idiomas, tomas fotográficas, aplausos, etc.