Libre tras pagar $2,500
Es obvio que quienes más sufren con el comportamiento errático del ídolo adolescente, Justin Bieber, son sus fanáticas.
Mientras ellas rezan por la conducta de él, tal como lo solicitó su madre hace unos días. La policía detuvo al astro pop de 19 años cuando realizaba carreras callejeras en una zona residencial de Miami Beach la madrugada de ayer jueves.
Para la presidenta del club de fans oficial de Panamá, Stephanie Carreira, hay opiniones encontradas entre las seguidoras del canadiense. Algunas lo defienden diciendo que no se lo merece y que hay personas que deberían estar presas y no lo están. Para otras fanáticas, lo del arresto fue una tontería. Sin embargo, Carreira considera que Justin tiene que tomar responsabilidad con sus acciones y ya era hora de que lo arrestaran.
Él necesita ir a rehabilitación, pues tanta plata a tan corta edad lo han descarrilado, ya que no sabe qué hacer con su vida, aseveró.
La jovencita agradeció a Dios que él amaneció arrestado y no muerto, pero él tiene que aprender la lección. Yo siempre seré belieber, pero veo la realidad de los hechos, concluyó.
Pero como el cantante pop no escucha ni al amor de su vida, Selena Gómez, sigue agregando más escándalos a su historial delictivo. Después de 10 horas de haber sido arrestado en Miami Beach, Bieber salió de la cárcel del condado de Miami Dade, tras pagar la fianza de $2,500 que le impuso el juez.
Antes de abandonar las rejas, Justin confesó que uno de sus proveedores de drogas era su propia madre, Pattie Mallette.
Según explicó el ídolo, la droga que consumió antes de ser arrestado eran Rx, un antidepresivo conocido como píldoras de Xanax. Además un portavoz del famoso aseguró que él solo las consumía cuando su madre se las daba.