Polémica por la herencia de Robin
Empezó la guerra por la fortuna del desaparecido actor Robin Williams, entre su viuda, Susan Schneider, y los tres hijos del actor Zachary, Zelda y Cody.
El protagonista de Buenos días, Vietnam dejó a sus hijos varios objetos personales, como ropa, joyas y recuerdos, pero en diciembre Schneider solicitó a la Corte Superior de San Francisco que le devuelvan algunos artículos que fueron tomados sin el consentimiento de ella, en la casa que ambos compartían.
En un documento citado por el diario New York Times, los hijos del actor alegan que Schneider está insultándolos mientras ellos lidian con un dolor terrible, al querer cambiar el contrato de fideicomiso.
Los niños Williams están destrozados por la petición de la esposa de menos de tres años del señor Williams, quien actuó en contra de sus deseos, desafiando los planes que tan cuidadosamente él estableció sobre sus bienes, indican los abogados de Zachary, Zelda y Cody.
Williams estableció en su testamento que sus premios, trofeos y recuerdos debían quedar para sus hijos.
A Schneider le dejó la casa que ambos compartían en la zona de Tiburon, en San Francisco. Ella reclama que todos los bienes que estaban guardados allí le pertenecen, y que los hijos de su esposo deberían recibir los objetos que están guardados en las otras dos viviendas del actor.