Romeo y Julieta en Panamá
"Romeo y Julieta", una de las tragedias del gran maestro de las letras inglesas, William Shakespeare, es puesta en escena desde el miércoles 25 de junio hasta el 2 de julio en Panamá, con Paulo Wong en el papel del hijo de los Montesco y Stella De Abreu en el de la hija de los Capuleto, dos familias italianas que por viejas rencillas se odian a muerte.
También forman parte del elenco destacadas figuras del teatro, el mundo de la farándula y la televisión. A saber: Agustín Clément, Rogelio Bustamante, Neysa Ferguson, Félix Gómez, Luis Gustavo Macías, Lourdes Gómez, Elizabeth Vargas, Robert De Luca y Giovanni Dorati.
Los tres primeros días, en el Teatro Balboa, estará en cartelera únicamente en funciones didácticas, a las 9:00 a.m., 10:30 a.m. y 1:30 p.m.
Según nos informó el director, Daniel Gómez Nates, en estas funciones didácticas "más de 10,000 estudiantes de colegios públicos y privados" verán esta obra del dramaturgo inglés autor de otras famosas tragedias como "Macbeth", "Hamlet" y "Otelo".
Luego, los cerca de 40 actores y actrices del elenco harán despliegue de talento en el Teatro Nacional, en el Casco Antiguo, en funciones para todo público, a las 8:00 p.m. el 29 y 30 de junio y el 1 y 2 de julio, en esta coproducción de Producciones Tragaluz, KF Entertainment y el Inac, que transportará, gracias a la magia de la industria teatral, a los espectadores a la ciudad de Verona, en Italia, donde Romeo y Julieta se amaban, pero un abismo los separaba. Un abismo creado por el odio ancestral de sus familias. Un dolor indescriptible sienten al tener que renunciar a su amor. Por eso prefieren la muerte.
Amor, odio, violencia, egoísmo, ternura, dolor lacerante, impotencia, valentía... de todo eso hay un poco en esta hermosa obra en la que también los impactará el vestuario, escenografía, música, parlamento...
Los actores y actrices, algunos con vasta experiencia y la mayoría con menor trayectoria en el tablado, se esmeran en cada ensayo. Tuvimos la oportunidad de ver el empeño que ponen en cada escena.
Los espectadores se sentirán tan identificados con la pareja de enamorados que no puede ser feliz y amarse libremente. Odiarán a quienes son los culpables de su desgracia. Admirarán la templanza de ellos y su valentía para enfrentar la muerte y salvar las barreras que los separaban.