Se peló, pero ganó
Está imparable. A pesar de que Adele protagonizó un trágame tierra durante su homenaje a George Michael, se convirtió en la reina absoluta de los premios Grammy.
Con su álbum "25" y su canción "Hello" superó a Beyoncé en las tres categorías principales y repitió su hazaña del 2012: ser la máxima galardonada.
Usó sus discursos para honrar a Beyoncé y su innovador álbum "Lemonade", que también estaba nominado: "El modo en que haces sentir a mis amigos negros es empoderador", le dijo en el Staples Center de Los Ángeles. "Yo te adoro. Tú me mueves el alma todos los días ... Te adoro y quiero que seas mi mami".
Pero no todo fue perfecto para Adele. Tuvo problemas durante su actuación en los Grammy del año pasado y ahora interrumpió su homenaje a George Michael y pidió volver a comenzar diciéndole a la audiencia: "No puedo arruinarle esto a él".
Se detuvo, soltó una grosería y volvió a entonar un nuevo arreglo de "Fastlove" de Michael, mientras imágenes del difunto artista se proyectaban al fondo. La sentida actuación le mereció una ovación de pie, que recibió con lágrimas.
The Time y Bruno Mars se encargaron del homenaje a Prince, uno de los artistas favoritos de estos premios.
James Corden fue el anfitrión de la gala. Lady gaga también actuó. Adele y Beyoncé fueron las protagonistas del Grammy, el premio más importante de la industria de la música.