Semilla que deja FRUTOS
El Titín
Haga un ejercicio simple. Encienda su televisor cualquier día de la semana en el horario prime time desde las 6 de la tarde y encontrará de todo como en botica. Desde información, desinformación, porquerías, humor, deportes, basura, gente pésima para estar a cuadro y otros no tan pésimos. ¡Encontrará de todo!
Ver el prime time de las televisoras es como ir a un supermercado donde usted va agarrando lo que le gusta consumir, de baratillo o no. Eso es sentarse a ver televisión estelar. Cada uno consume lo que quiere ver dependiendo de sus gustos o malos gustos, cada quien decide si se intoxica o consume algo nutritivo. Cada uno decide si consume algo sano que le ayude a su nutrición o si decide consumir algo que le de diarrea. En otras palabras, es como uno de esos batidos que salen en el show La Cáscara donde de mezclarlos, no quiera Dios que sepamos que sale de ahí.
Sí, es verdad que hay contenidos realmente malos con presentadores peores que malos y que solo ellos se comen ese cuento-mentira de que arrasan en audiencia en su franja, pero tengo que ser justo, también hay contenidos rescatables que si bien es cierto no son perfectos, aún se pueden sintonizar, uno puede verlos, disfrutarlos, gozarlos sin necesidad de consumir telebasura ni local ni internacional, sí, porque en televisión internacional también hay porquerías; inclusive cosas peores que las producidas aquí.
En esa abundancia de contenidos, locales, enlatados o de televisión de paga, buenos, regulares o muy malos, Telemetro estrenó el pasado miércoles, la octava temporada de Semilla de Cantores, uno de los espacios que personalmente más valoro de toda la industria porque, además que inculca folclore y que es un programa que se puede ver en familia, a los niños que ahí participan les cuidan su dignidad e inocencia, los tratan como lo que son: menores de edad y no los ponen a menearse cual teiboleras de La Bombonera o stripper en fiestas de mujeres con sus hormonas much hot.
Semilla de Cantores al igual que cualquier show de temporada que supere los tres años, tiene la obligación de renovarse. De que cada año nos ofrezcan algo dife rente que refresque el proyecto, el formato y su aparición en pantalla. Eso lo sabe bien su producción y eso hizo porque como audiencia, uno pudo sintonizar una propuesta diferente para una primera cantadera; como tenía que ser. Incorporar un cuerpo musical más amplio, para que los niños se lucieran con décimas orquestadas es un gran paso para esta producción porque obliga a los jurados a ser mucho más precisos a la hora de calificar, a los asesores mucho más estrictos en sus enseñanzas y a los niños les abren y dan la oportunidad de lucirse y demostrar mucho más su talento. ¡Bravo!
Semilla de Cantores 2015, aunque no inició en su máximo en cuanto a picante dentro de lo posible por ser menores de edad, inició muy bien como primer show y eso se agradece. Una propuesta de décimas dramatizadas y adaptadas a temas infantiles refrescó el proyecto como propuesta comercial, sin dejar ni sacrificar la esencia del show que es la décima en niños. Yo sí disfruté ver a los niños caracterizados de personajes de historias infantiles y que los contenidos de las cantaderas fueran acorde a sus tiempos. Como también disfruté al staff a cuadro del show.
Y es que entre todo lo que yo pueda criticarle a la Sra. Massiel Rodríguez con eso de estar en la procesión y cargando al santo, entiéndase presentar un noticiario que se supone es serio- y después estar animando tarimas cual Cosita Buena y que me mantengo en que es un error para la imagen de noticias, no creo que exista entre todas las caras femeninas de Telemetro, presentadora o conductora que proyecte más disfrute y empatía con este proyecto que ella al presentar este show. Ella lo hace muy bien, punto. Y lo mismo pasa con el Sr. Víctor Ballesteros: lo disfruta, lo vive, lo goza y los transmite. Como dupla de presentadores son muy buenos para este show.
Ahora, una de las propuestas que más quiero resaltarles, además del cuidado y dignidad como manejaron las historias de los niños en sus reportajes, su buena producción visual y dirección de cámaras, es el trabajo de la Sra. Doralis Mela para la plataforma Web. Fue entretenida, diferente, arriesgada y no fingida.
¡Hay contenido alternativo en televisión! ¡Hay contenido que aporte! ¡Hay televisión familiar! ¡Se puede llevar el folclore a televisión sin descuidarlo y sí enalteciéndolo! Hay cosas buenas que consumir. Semilla de Cantores inició bien. Al César lo del César. ¡Buen trabajo Sra. Llorach! Semilla que deja frutos.