Son mi mayor motivación
En la vida hay dos caminos, el fácil y el difícil, y es el ser humano quien escoge por cuál de los dos caminar.
Nilka Denny, conocida por todos como Calderón, ayúdame, le confesó a día a día algo muy interesante, que podría valorarse mucho. Lamento mucho el haber perdido tanto tiempo en cosas que no valían la pena, en vez de invertirlo en mis adorados hijos.
Para la famosa, que hoy labora en NEXtv, su historia como mamá de seis hijos no fue color rosa por las malas decisiones que tomó. No les pude dar el cariño que necesitaban a mis dos hijos grandes, porque cuando nacieron me fui a los Estados Unidos a ver a mi papá difunto, quien era un veterano de guerra, la embajada me dio una visa por un mes para que fuera a su entierro, pero me quedé y me perdí en un mundo espantoso del que no quiero ni hablar. Pero, a pesar de eso, siempre tuve presente a mis nenes, a quienes los volví a ver cuando tenían 16 y 17 años, quienes gracias a mi mamá se convirtieron en unos hombres sanos. Claro, los reclamos por tanta ausencia llegaron y dolían más que una bala, pero bueno, eso se superó y ahora estoy feliz y orgullosa de los dos, manifestó.
Nilka reveló que durante el tiempo que estuvo en Estados Unidos también dio a luz a tres hijos. Ellos están allá, son buenos muchachos y me comunico con ellos, ellos están pendientes de mí. Con ellos la situación fue más delicada, no quiero ahondar mucho en eso, comentó, sin embargo, de quien sí habló mucho fue de su hija Thayra Tovares, una niña de 12 años que la pone de vuelta y media. Ella está muy contenta conmigo, pues le dice a la gente que tiene una mamá artista que sale en la televisión; ahora que salí de la cárcel, gracias a Dios, muchas cosas en mí han cambiado, entre ellas, el afecto hacia mis hijos, quienes no solo están pendientes de mí, sino también que son mis mánager, pues no hago nada sin consultarlo con ellos, son los que me asesoran en las decisiones que tomo. Mira, te voy a contar algo muy rápido, mi primer cheque de NEXtv me lo gasté en mis dos nietas, mi hija y en mis dos hijos, ropa, comida, paseo, ¡ufff!, para qué te cuento, yo ni tan siquiera me compré casi nada para mí, pero con tal de verlos alegres me bastaba. Mis hijos han sido mi motivación e impulso para salir del abismo en el que estaba, aunque ellos no me crean, yo los amo, porque son mi sangre, siempre amaré y por eso quiero lo mejor pa ellos, resaltó.
La hoy famosa señora de San Miguel aprovechó para darles a todas las mamacitas de Panamá un gran mensaje. Disfruten cada segundo junto con sus hijos, bésenlos, abrácenlos, apapáchenlos, ellos vinieron para darnos motivación y ánimos para salir adelante, concluyó.