- Alguien por fin se dio cuenta de que no podían seguir con el reggaetón y mismo perreo asqueroso.
Parte del éxito que tuvo Telemetro en sus inicios fue por sus campañas institucionales muy bien pensadas, estudiadas, producidas y presentadas.
Uno, como audiencia, tenía que esperarlas porque viéndolas sabíamos por dónde venía esa pantalla. Cómo olvidar, por ejemplo, campañas como Tierra Adentro que anunciaba la llegada de esa señal al interior y esas frases del jingle que decían por diez años caminé, inspirado en tu templanza .hoy llego a ti con orgullo, a ofrecerte mi cosecha tierra adentro va conquistando corazones. No había forma de que uno como audiencia y como panameño no se emocionara con sus letras, con su música y con sus imágenes.
Todas, absolutamente todas sus campañas institucionales tenían sabor a Panamá. Apelaban a nosotros, siempre incluían algo de nuestro folclor, algo de nuestra historia, de nuestra idiosincrasia, de nuestra música y muy bien mezclado con los talentos de esa pantalla. Eran creaciones muy bien logradas que calaban en la audiencia, como esa de las caras de Telemetro son las caras de Panamá, frase que aún hoy sus competidores utilizan para llamar o hablar de sus talentos a cuadro.
A medida que pasaban los años se fueron desmejorando, se fueron desligando de lo que eran como pantalla y crearon una cantidad de porquerías que apelaban, casi siempre, a los géneros musicales del momento con nalgas, remeneos y tetas incluidas. Para mí fueron perdiendo esa perfecta empatía entre sus audiencias naturales y la marca. Fueron alejando, equivocadamente, sus caras del contacto con la gente mientras que TVN eso lo supo aprovechar muy bien.
Y es que una campaña institucional de un canal de televisión no es cualquier cosa. Una campaña, para que me comprenda mejor, es como el himno de un canal. Ella amerita estudios minuciosos de lo que le está y no está gustando a la gente, pero sobre todo de lo que les gusta a sus audiencias. Se cuidan detalles como musicalización, colores a usar, a qué nicho o nichos apelar, qué dirá el texto del jingle, imágenes, voces e historia del canal. Muchos detalles que hacen un todo que debe hacer sentir algo a quienes la vemos. Debe lograr por un lado emocionar con verlos/escucharlos y recordarnos a la marca de forma bonita, positiva.
Al parecer a alguien en Medcom, por fin, le llegó la luz y se percató de que tenían que regresar a sus campañas institucionales que apelaban a Panamá, a lo nuestro, a su gente y a la relación entrañable que ellos crearon entre sus audiencias y sus caras. Alguien por fin se dio cuenta de que no podían seguir con el reggaetón y mismo perreo asqueroso de siempre porque eso apela solo a un sector y nos presentaron ayer, en la previa a la final del Mundial Brasil 2014, su campaña Telemetro, parte de tu vida y con solo verla uno se da cuenta de que regresaron a sus raíces, a su esencia, a lo que era Telemetro en 1981 y 1991.
Es evidente que alguien agarró al toro por los cuernos en Telemetro y dijo volvamos a lo que éramos. No hay que ser gurú para darse cuenta de que algo pasó, que alguien se puso de pie con las pestañas y logró algo que yo creía perdido en Pantalla 13: recordarnos su esencia. La campaña Telemetro, parte de tu vida es, por donde se mire, un buen producto como campaña institucional. No hay forma de verla sin que recordemos sus entrañables campañas donde sus caras nos hacían sentir orgullosos de ser panameños, de nuestra gente, de nuestro interior.
Telemetro, parte de tu vida como concepto televisivo y publicitario es bueno. Como producción de campaña institucional cumple con las características: mensaje, talentos, marca y, como propuesta de la televisora, a mí me da esperanzas de que vengan tiempos mejores en sus propuestas de mercadeo institucional porque nos están diciendo que, por 33 años, han sido parte de nosotros, cosa que no es mentira.
Lo único que me hace un poco de ruido es el eslogan que están utilizando parte de tu vida, porque es el mismo que usa hoy, Repretel, canal 6 de Costa Rica y eso me choca un poco, por lo demás, yo aplaudo que regresen a su esencia, que sus caras digan en pantalla que renuevan su compromiso y ojalá no sea solo una frase de campaña institucional, sino el compromiso de buena televisión en sus contenidos. Muy buena campaña. Yo los felicito. ¡Muy buen déjà vu!









