fama -
Un triunfo muy bien merecido
Columna de opinión, sobre la final del Concurso de Oratoria Nacional, Meduca - Cable and Wireless - Caja de Ahorro 2015.
¡Una final justa! Con estas cortas palabras definiré mi conclusión sobre el Concurso Nacional de Oratoria 2015. Tengo que confesar que, a diferencia de los últimos dos años, esta vez sí comprendí qué es lo que en verdad está buscando la organización y los jurados (o eso creo). Un joven que sin mucha proyección, impacto o interpretación (factores importantísimos para mí) logre expresar de manera natural y fluida sus pensamientos ordenadamente sobre el tema del cual se habla, siendo precisos, auténticos y sin mucho adorno. ¡Eso no está mal! Debo admitir que la ganadora fue el paquete completo, pues aparte de su dominio y experiencia, se desenvolvió excelentemente en cada una de sus presentaciones y marcó la diferencia entre sus otros compañeros. En esta edición del certamen se notó que lo que definió las posiciones finales fue la última ronda de improvisación, que como muchos saben es la más difícil, pues los participantes no tienen idea de lo que hablarán hasta tres minutos antes. Aquí varios fueron los que salieron airosos, ya que tenían conocimiento sobre el tema, el cual era sobre el ecosistema, el nuevo parque eólico y se mantuvieron en esa línea sin titubeo alguno, como fue el caso de Herrera, Coclé, Bocas del Toro, Chiriquí y Colón, quienes aprovecharon y, aunque algunos de estos no eran de los favoritos de los espectadores, demostraron que lo que mandaba era el conocimiento. En el caso de la comarca Ngäbe-Buglé, que para mí fue al principio uno de los mejores, por su fuerza e impacto en el escenario, le faltó esa misma energía y fluidez en su improvisación, lo que dejó claro que no es nada fácil hablar sobre un tema que no se ha memorizado y a la vez mantener la seguridad con tanto público y cámaras encima. Ahora, creo que esto de no tomar tanto en cuenta factores de show como la proyección, ademanes y otras cositas le resta impacto al concurso en sí, ya que es lo que están esperando las barras y las personas en sus hogares. Oradores que con fuerza y talento completo conversan y arrebaten aplausos. En conclusión, parece que esto lo debe ganar el que mejor explique su punto de vista coherentemente, sin palabras catedráticas y sin mucha actuación de por medio, siendo sencillos, cual si estuviesen dando una opinión en un salón de clases. Y si es así, fue ¡una final justa!
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