Una boda excéntrica
Ya pasó la boda del año, la de Kim Kardashian y Kanye West, y aún hay muchos secretos, yan que la exclusividad fue vendida por 27 millones a un medio de comunicación.
Sin embargo, a horas de ese enlace se han filtrado muchos datos interesantes, como fue que no fueron 200 invitados sino 600 y ninguno podía entrar con celular para que no se tomaran fotos, en ese caso los novios sí permitieron sacarse selfies en un cubículo habilitado; esas imágenes ya circulan por las redes.
Esta boda tuvo varias celebraciones, las cuales se realizaron durante 48 horas en París y Florencia. Antes de esa celebración la pareja realizó un tour de despedida de solteros por Nueva York, Utah, Londres, Río de Janeiro, terminando en París.
En cuanto a la novia, ella se cambió varias veces de vestido, el principal fue de Givenchy.
El menú fue de lujo, ya que se degustó champán Armand de Brignac y todo tipo de especialidades de la gastronomía italiana, que incluían pollo, salmón, filetes, tortelloni y helado de fresa.
Y si pensaban que era todo, qué va, lo más loco fue que todos los invitados tenían brazaletes electrónicos para identificarlos y que ninguna persona ajena entrara al evento.
La parte artística en la ceremonia fue Andrea Bocelli, quien interpretó el tema Con te partiro mientras ella caminaba al altar. En la cena, la cantante Lana Del Rey interpretó su tema Young & beautiful, canción favorita de la socialité.
A pesar de todas las excentricidades, ningún medio ha revelado el costro de esta boda que acaparó la miradas de muchos.