Vivió y gozó al máximo
Cada vez que mencionas a la duquesa Cayetana de Alba, probablemente escucharás: Vivió como quería vivir y a plenitud, y sí que lo hizo.
Ayer jueves 20 de noviembre, falleció a los 88 años la duquesa y jefa de la Casa de Alba, María del Rosario Cayetana Paloma Alfonsa Victoria Eugenia Fernanda Teresa Francisca de Paula Lourdes Antonia Josefa Fausta Rita Castor Dorotea Santa Esperanza Fitz-James Stuart y de Silva Falcó y Gurtubay, días después de haber recibido el alta hospitalaria por una neumonía.
Doña Cayetana fue una de las más reconocidas aristócratas y más grandes fortunas de España. Jefa de la Casa de Alba, tenía un patrimonio multimillonario, una pasión por el flamenco y el arte en general, sin dejar de lado su rebeldía única contra los convencionalismos, que la consagraron como una leyenda.
Estuvo casada en tres ocasiones: con Luis Martínez de Irujo y Artázcoz desde 1947 hasta 1972, padre de sus seis hijos: Carlos, Alfonso, Jacobo, Fernando, Cayetano y Eugenia. Su segundo esposo fue Jesús Aguirre y Ortiz de Zárate, desde 1978 hasta 2001; y por último, en uno de sus actos de rebeldía más sonados, contrajo matrimonio con Alfonso Díez en 2011.
Honras fúnebres
En Sevilla, el alcalde Juan Ignacio Zoido asumió la responsabilidad total del funeral, instaló capilla ardiente donde más de 40,000 sevillanos se dieron cita para despedir a la duquesa, y decretó día de luto, mientras las banderas ondean a media asta.
Además, los reyes de España, Felipe VI y Letizia, han enviado sus condolencias y coronas, al igual que los reyes Juan Carlos y Sofía, y la infanta Elena asistirá al funeral hoy en representación.
Herencia
Los bienes de la duquesa fueron repartidos previamente y de manera desigual entre sus seis hijos y su nieto mayor. Un patrimonio que ascendía a más de cuatro mil millones de dólares, incluidos propiedades, tierras y piezas de arte.