El consumo de leche materna produce beneficios para el recién nacido, adicionalmente por sus connotaciones psicológicas, no se ha obtenido un sustituto que iguale estos beneficios.
La digestión de la leche materna es más fácil y eficiente. La grasa de la leche materna incluye una lipasa, enzima que ayuda a digerir la leche.
Transmite inmunidad pasiva
Disminuye considerablemente el riesgo de muerte súbita y de obesidad.