Ante la justicia
Las autoridades iniciaron procesos judiciales contra algunos de los manifestantes detenidos por los violentos incidentes ocurridos esta semana en Caracas, mientras organizaciones de derechos humanos denunciaron malos tratos y supuestas torturas contra algunos de los jóvenes apresados y un activista.
La Fiscalía General anunció ayer la apertura de procesos contra 10 manifestantes detenidos _entre ellos, dos menores de edad_ y señalados de participar en hechos de violencia contra unas oficinas de la policía que ocurrieron tras la marcha que realizaron el miércoles universitarios y opositores en Caracas.
Los 10 manifestantes, que quedaron en libertad pero sometidos a régimen de presentación en tribunales, fueron imputados por instigación pública a delinquir, daños violentos, asociación en grupo para cometer delitos y concurrencia de adolescentes para cometer un acto delictivo, dijo el Ministerio Público en un comunicado.
Por su parte, el presidente de la Conferencia Episcopal de Venezuela (CEV), Diego Padrón, se pronunció sobre los hechos del miércoles que dejaron tres muertos y más de 70 heridos, y pidió al Gobierno que desarme a los grupos violentos.