Divididas en proceso de paz con las Farc
La participación de las víctimas en el proceso de paz entre la guerrilla de las Farc y el Gobierno de Colombia ha constatado las divisiones entre quienes han sufrido la violencia de uno u otro bando, pero también el anhelo común de terminar el conflicto y conocer la verdad.
Esos sentimientos son latentes en la convulsa localidad de Barrancabermeja, a orillas del río Magdalena y campo de batalla de paramilitares y guerrillas, donde cientos de víctimas concluyen ayer un foro regional organizado por la ONU a petición de las partes negociadoras con el objetivo de aportar propuestas a la mesa de diálogo de La Habana.
Desde noviembre de 2012, el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) adelantan una agenda de seis puntos, que incluye víctimas, participación política y tierras, entre otras, para poner fin a 50 años de conflicto armado.
Según las autoridades locales, Barrancabermeja tiene más de 50,000 víctimas, una cuarta parte de la población de este municipio de Santander.
Pese a todo, las víctimas del Estado y de las Farc tienen intereses comunes y motivos por los que estar unidas: la verdad, el reconocimiento y el perdón.