Diwali, la Navidad hindú, llegó a su fin tras cinco días de celebraciones en las que cientos de millones de hindúes conmemoraron con música, petardos, dulces y mucha luz el triunfo mítico del dios Ram contra el demonio Ravana.
Es la victoria del bien contra el mal. (Diwali) nos recuerda que tenemos que seguir el camino correcto, que es necesario hacer el bien, afirma en un templo de Nueva Delhi Shail Chahuhan, de 17 años, junto a su amiga Aishwarya, de 18. Las dos jóvenes devotas, que pasan estas fechas lejos de sus familias al proceder de otras regiones de la India, portan con ellas un pequeño coco, con el que han rezado a los pies de los dioses y que luego se llevarán a casa para purificar el hogar.
El festival de Diwali, que marca el inicio del nuevo año, conmemora la vuelta de Ram a su reino tras pasar 14 años en el exilio, periodo durante el cual vence al diablo en la isla de Lanka (la actual Sri Lanka).









