El temor empaña las navidades en Asunción
El temor a nuevas lluvias y a unas Navidades pasadas por agua empaña los festejos de las 17.500 personas, según estimaciones oficiales, que viven en precarios asentamientos del gran Asunción desde que la crecida del río Paraguay anegó hace casi año y medio sus hogares.
Los desplazados son parte de los 75.000 que en junio abandonaron sus casas debido a la subida del río, y que no han podido regresar debido a que sus residencias siguen dañadas o inundadas.
Se instalaron entonces en espacios proporcionados por el Gobierno, que les facilitó también la madera y el zinc con el que construyeron las frágiles casetas en las que viven. Uno de esos asentamientos es el que se ubica frente a El Cabildo, el histórico edificio que preside el eje fundacional de la capital paraguaya.
Las familias que allí residen están pendientes de la llegada de El Niño, fenómeno climático que se desencadena desde mediados de diciembre.