Fieles honran al Nazareno Negro
Más de un millón de devotos católicos salieron a las calles de la capital filipina para acompañar la procesión del Nazareno Negro, uno de los principales eventos religiosos del país, a menos de una semana de recibir la visita del papa Francisco.
Ataviados con camisetas con la estampa del Cristo coronado de espinas, los fieles lanzan prendas y pañuelos para que sean bendecidos por la estatua milagrosa a la que asignan poderes curativos.
La procesión, que parte desde primeras horas de la mañana hasta bien entrada la noche, recorre algunas de las zonas más antiguas de Manila.
Los organizadores indicaron que tardaron más de dos horas para hacerse con el control de la situación debido a la multitud de beatos que acuden a la cita anual, apunta el diario The Inquired.