Larga campaña
Estados Unidos inició una campaña de bombardeos en Siria contra objetivos terroristas que ha contado con la contribución de cinco aliados árabes y que lleva la guerra contra los yihadistas suníes del Estado Islámico (EI) a una delicada fase dentro de un territorio en guerra civil.
Más de 150 bombas, la mayoría guiadas, entre ellas 47 misiles Tomahawk, bombarderos B-1, cazas F-15, F-16 y, por primera vez, los modernos F-22 Raptor participaron en los primeros ataques aéreos estadounidenses en el complejo teatro de operaciones sirio.
El presidente estadounidense, Barack Obama, realizó una breve declaración ante las cámaras antes de viajar a Nueva York para participar en la Asamblea General de las Naciones Unidas, en la que destacó el hecho de que esta nueva fase contra el EI ha contado con el apoyo de cinco naciones árabes de mayoría suní (Arabia Saudí, Jordania, Bahrein, Catar y los Emiratos Árabes Unidos).
Este esfuerzo va a llevar tiempo, habrá desafíos en el futuro, pero vamos a hacer lo que sea necesario para luchar contra este grupo terrorista, por la seguridad de nuestro país, de la región y de todo el mundo, aseveró Obama, que había autorizado el plan de ataque el pasado jueves.