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Mauricio Macri asume mandato presidencial de Argentina
Mauricio Macri, nuevo jefe de Estado de Argentina, completó hoy los actos protocolarios de la asunción al recibir el bastón de mando y la banda presidencial en la Casa Rosada, sede de la Presidencia, tras prestar juramento en el Congreso. El senador Federico Pinedo, quien desde la medianoche fue durante doce horas la máxima autoridad del país, fue el encargado de entregar los atributos de mando a Macri, ante la negativa de la ya exmandataria Cristina Fernández a participar en la ceremonia. Precisamente la entrega de los atributos de mando a Macri generó una agria polémica con la expresidenta que terminó en la Justicia en vísperas de la investidura. Macri quiso retomar la tradición previa al kirchnerismo y tomar los atributos en la Casa Rosada, mientras que Fernández pretendía entregárselos en el Congreso, siguiendo una costumbre que estrenó el fallecido Néstor Kirchner y que había seguido ella misma en las asunciones de sus dos mandatos. Finalmente, el ahora presidente recurrió a la Justicia, que limitó el mandato de Fernández a la medianoche del miércoles y despejó a Macri el camino para organizar su protocolo de investidura. En una situación sin precedentes, en las doce horas que transcurrieron entre el final del mandato de Fernández y la asunción de Macri, el país estuvo formalmente a cargo del senador Pinedo. Además Macri, convocó hoy a "todos a aprender del arte del acuerdo" en su primer discurso como Jefe de Estado, en el que llamó a la unidad y adelantó que, en el país, se viene un "tiempo nuevo, de diálogo y trabajo en equipo". En su mensaje a la Asamblea Legislativa, Macri insistió en su llamamiento a la unidad, afirmó que su Gabinete no tolerará la corrupción y abogó por una Justicia independiente, aunque no adelantó ninguna propuesta concreta sobre sus planes de Gobierno. "Convoco a todos a aprender el arte del acuerdo", dijo antes de concluir su discurso, que se prolongó durante unos 25 minutos. "Rechacemos todo lo que alguna vez nos haya confundido. Está en nuestras manos superar las situaciones que nos hayan desviado del camino de crecimiento", afirmó. "El desafío que nos aguarda es tarea de todo el pueblo argentino, e implica una responsabilidad compartida por todos". "El país lo vamos a sacar adelante entre todos", subrayó. "Quiero ser el presidente de la integración y la colaboración entre distintos sectores, el presidente del trabajo en una Argentina unida y de pie", insistió en uno de los discursos de investidura más breves de la última etapa democrática argentina. "Necesito de su aporte, que nos marquen nuestros errores, porque sabemos que no somos infalibles", recalcó Macri, convencido de que "si los argentinos nos animamos a unirnos, seremos imparables". Expresó también su apoyo a la "Justicia independiente" y afirmó que en su gobierno "no habrá jueces macristas". "Hay que acompañar a la Justicia en un proceso que se limpie de vicios políticos, no puede haber jueces militantes de ningún partido", afirmó.Además, anunció que será "implacable" con la corrupción: "Los bienes públicos pertenecen al conjunto de los ciudadanos y es inaceptable que un funcionario se apropie de ellos en beneficio propio", dijo. "Voy a ser implacable con aquellos de cualquier partido o filiación política, sean propios o ajenos, que dejen de cumplir la ley. No habrá tolerancia con esas prácticas abusivas", agregó. Aseguró que trabajará por un país con "igualdad de oportunidades", prometió universalizar la protección social y apostó por una inversión "inteligente" para combatir la pobreza. Se comprometió a "combatir al narcotráfico como ningún otro gobierno lo ha hecho antes" y a impulsar la integración."La integración de las diferencias es clave. Se viene un tiempo nuevo de diálogo, respeto y trabajo. Hemos vivido muchas divisiones, las confrontaciones nos han llevado por caminos errados", dijo Macri. "La pasión es buena", admitió, pero puede "generar fanatismos que llevan a la violencia" y es necesario "sacar el enfrentamiento del centro de las escena".Apuntó que "la entrada en el sigo XXI, que Argentina en cierto sentido ha retrasado, es motivo de gran entusiasmo", dijo el nuevo presidente, quien denunció que "esconder y mentir es una práctica que nos ha hecho mucho daño", en una alusión velada a su antecesora, Cristina Fernández. Antes de concluir mandó también un mensaje a los candidatos que compitieron con él por la Presidencia en las pasadas elecciones: "Estamos unidos por la vocación democrática. Estamos más juntos que distantes", afirmó. Cabe destacar que a la ceremonia de investidura acudieron los mandatarios de diversos países. El rey Juan Carlos de España fue una de las primeras autoridades extranjeras en aterrizar en el país suramericano, el pasado. Ayer, miércoles, llegaron a Buenos Aires varios presidentes de la región, como el ecuatoriano Rafael Correa, el colombiano Juan Manuel Santos, la chilena Michelle Bachelet y el boliviano Evo Morales. En tanto que hoy supuestamente llegarían los presidentes de Perú, Ollanta Humala; de Paraguay, Horacio Cartés; de Uruguay, Tabaré Vázquez, y de Serbia, Tomislav Nikolic, informó la Presidencia argentina en su página web. Además, asistirán a la ceremonia de asunción presidencial el vicepresidente de la Comisión Europea el letón Valdis Dombrovskis y la responsable de América Latina del Departamento de Estado estadounidense, Roberta Jacobson. China, Alemania, Rusia, Italia, Francia, Gran Bretaña, Costa Rica y Salvador enviaron también a altos cargos, mientras que otros 22 países estarán representados por sus embajadores.
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