Miles visitan el templo de las ratas
Un país inmenso como la India esconde innumerables curiosidades, en otro tiempo reservadas a la población local pero convertidas ahora en atractivo turístico por obra de internet, como el templo de las ratas de Deshnok.
En realidad se llama el templo de Karni Mata, en honor a una erudita del siglo XIV, pero incluso hay carteles en la carretera que lo denominan como el santuario de las ratas, situado en el estado occidental del Rajastán.
La leyenda cuenta que Karni Mata pidió al dios de la muerte Yama que devolviera la vida a un hijo suyo que había muerto ahogado, pero obtuvo una respuesta negativa.
La erudita, que era a su vez la encarnación de una deidad hindú, decidió entonces reencarnar en ratas a todos sus descendientes, para privar a Yama de almas humanas.
Desde entonces, unas 600 familias de Deshnok dicen ser descendientes de esta mujer sabia, el mismo número de ratas que los cuidadores del templo aseguran que viven en el interior.
Miles de peregrinos recorren largas distancias para venerar a las kabbas, como se llama en hindi a estas ratas sagradas, y con ellos se mezclan los cientos de turistas de medio mundo que acuden atraídos por este curioso templo de roedores.