No se rendirán
Los 480 habitantes del pueblo mexicano de Temacapulín luchan desde hace años para evitar que el proyecto de la presa El Zapotillo se lleve sus casas, los deje sin trabajo y vulnere sus derechos humanos.
Nosotros no nos movemos de aquí. Si nos llega el agua, sabemos nadar. Nuestra postura es esa: jamás venderemos ni queremos reubicarnos, pase lo que pase, dijo Francisca Carvajal, una de las habitantes de este poblado localizado en el estado occidental de Jalisco.
Su férrea postura y la de casi todos los que viven en Temacapulín contrasta con la tranquilidad que prevalece en este sitio de apenas unas 15 cuadras, situado a 100 km de Guadalajara, la capital de Jalisco.
El malestar en el pueblo comenzó hace nueve años, cuando se enteró de que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y las empresas La Peninsular Compañía Constructora, FCC Constructores y Grupo Hermes construirían este proyecto hidráulico a 30 kilómetros río arriba de la comunidad.
La presa ya es construida sobre el río Verde, cerca de Temacapulín, con el fin de llevar el agua hasta la zona árida de Los Altos de Jalisco y Guadalajara, así como a León, capital del estado central de Guanajuato, y que beneficie a 2.4 millones de personas.