Piden quedarse en EE.UU. como regalo
Las cartas que Santa Claus recibió de miles de menores indocumentados que llegaron este año a Estados Unidos están repletas de peticiones, pero no tanto de juguetes sino de sueños de poder disfrutar de una blanca Navidad junto a su familia sin el miedo a ser deportados.
No le pedí muchos regalos a Santa, sino una muñeca de (la película) Frozen, pero lo que sí quiero es quedarme con mi mamá, abuela y mi familia en este país. Aquí no tengo miedo, puedo ir a la escuela y disfrutar de mis hermanos, contó a Efe Ligsdenis Ochoa, la primera menor centroamericana que llegó a Charlotte.
En la sala de su modesta casa en el norte de Charlotte, la principal ciudad de Carolina del Norte, adornada con un pequeño arbolito Navidad, la pequeña de 9 años espera con ansias la llegada de la Nochebuena junto a su madre, Jessica Ochoa; su abuela, Reyna García, y sus hermanos Carlos (15 años), Andrés (7 años) y Percy (5 meses).