Playas abarrotadas diez años después
Hoy rendirán tributo a las víctimas del tsunami de 2004.
Las playas de Khao Lak se encontraban abarrotadas de sonrientes visitantes, un día antes de que se cumpla el décimo aniversario del tsunami que en 2004 causó más de 3,000 muertes solo en este turístico rincón del oeste de Tailandia.
Los turistas se tumban en las hamacas y posan sus toallas sobre la reluciente arena blanca con la felicidad de quien disfruta de unas vacaciones en este paraíso tropical del Sudeste Asiático.
Una jornada similar a la que disfrutaban miles de viajeros el 26 de diciembre de 2004 en ese mismo lugar, antes de la llegada de gigantescas olas originadas por un seísmo en Indonesia que arrasaron, hasta convertir en un paisaje lunar, la costa oeste de seis provincias tailandesas, entre ellas Phang Nga, donde está Khao Lak.
El tsunami causó 5,400 muertos y 2,800 desaparecidos en Tailandia, un número relativamente pequeño si se compara con el total de 230,000 víctimas mortales por el cataclismo en los 15 países bañados por el océano Índico que golpeó, de los que 170,000 corresponden a la zona norte de la isla indonesia de Sumatra.
A diferencia de otros lugares, los extranjeros representaron una parte importante de los fallecidos en Tailandia.
El Centro Nacional de Alertas de Desastre y Divulgación tailandés tiene instaladas 138 torres y dispone de tres sofisticadas boyas con sensores para detectar la formación de olas gigantes, una cerca de la costa y las demás en el golfo de Marhahan, que comparte con Birmania (Myanmar).
Según las autoridades locales, ante un eventual tsunami, las boyas enviarán una señal a las torres de alerta montadas a lo largo del litoral y en las islas y, en 15 minutos, los canales de televisión, emisoras de radio y agencias de noticias estarán en disposición de informar a la población del país.