Bajo Bonito, recóndito paraíso capireño
Bajo Bonito es una hermosa comunidad rodeada de monstañas del corregimiento de El Cacao, en el distrito de Capira, ubicado en la provincia de Panamá Oeste, con una población aproximada de 357 habitantes.
Hasta El Cacao llega la calle de asfalto, de allí en adelante el camino es de tierra, aguarda un tramo de piedras, lodo, lomas y curvas acompañadas de enormes barrancos.
En este lugar, alejado a una hora del centro de Capira, vive Jahir Pérez, hombre de clase trabajadora y padre de cinco niños, quien salía del pueblo caminando para trabajar en el cultivo de culantro.
Su voz temblorosa por el cansancio acortaba su respiración, pues llevaba una hora de camino y le faltaba hora y media para llegar a la finca.
Cuando finalmente dejó salir el aire, dijo que este recorrido lo hacía tres veces a la semana, pues eso representaba $32 (los tres días) para así poder llevar un ingreso a su hogar y cumplir con las deudas y alimentación de su mujer y vástagos.
A su lado lo acompaña don Sanjur, hombre de 62 años y padre de 10. Él dice que no trabaja la tierra, pero acompaña a sus amigos para ayudarlos en cualquier otro trabajo ligero.
Cuando 'día a día' se despide de estos señores que, a diferencia de nosotros, van caminando, luego de pasar el río, que por suerte no estaba crecido, se llegó a la comunidad de Bajo Bonito. Ahí estaba doña Anabel Magallón, mujer amable, quien revolvía con cucharón un sancocho.
Ella nació en el lugar, tiene 35 años de vivir en la comunidad. Dice estar alejada de los problemas de la ciudad y sentirse bien en su lugar boscoso.
Magallón retrocedió 12 años, cuando solo había árboles y algunas casas de madera, poca luz y un número diminuto de habitantes.
Su hija es mayor de edad, pero no quiere ir a la universidad, prefiere ayudar a su mamá en el cultivo.
Marcela, otra habitante, dijo que los capireños están en un proyecto de siembra para rescatar los árboles que se han perdido, pues aquí respiran y viven de la agricultura.
Y es que ni las inclemencias del tiempo ni el mal estado de la carretera han sido obstáculos para que sus habitantes aspiren a una mejor calidad de vida, pese a que viven en medio de las montañas.
Ellos finalizan el día bañándose en las aguas mansas y claras del río Cirí Grande, que baja por toda la comunidad de Bajo Bonito y se va ensanchando hasta el lago Gatún.