Construido por panameños
La energía eléctrica y su transmisión ha sido noticia en los últimos días, por los estallidos ocurridos en el Centro de Despacho de la Empresa de Transmisión Eléctrica S.A. Etesa, ubicado en Condado del Rey.
Sin embargo, la historia eléctrica de Panamá se remonta a 1890 con Panamá Electrical Company.
Luego, en 1917, la empresa Fuerza y Luz entra en la escena y suministra la energía eléctrica a la ciudad de Panamá. En 1961, el presidente Rodolfo F. Chiari crea el Instituto de Recursos Hidráulicos y Electrificación IRHE.
Esta empresa del Estado es privatizada en el periodo del presidente Ernesto Pérez Balladares 1994 a 1999.
Con la privatización del IRHE el mercado eléctrico fue dividido en generación, transmisión y división.
El Estado, a través de Etesa, mantuvo el 100% de la generación, y la distribución fue dada a empresas privadas.
La generación se da a través de las líneas de transmisión de alta tensión 1 y 2, y en la actualidad se construye la Tercera Línea de Transmisión que viene desde Veladero, Chiriquí, hasta el Centro de Despacho de Etesa en Condado del Rey.
Esta nueva línea de transmisión mejorará la calidad del servicio eléctrico que reciben los panameños, y según el último reporte de Etesa, tiene un 92% de avance.
El ingeniero José Luis Martínez, representante de ingeniería de la obra, explicó que en el proyecto de la Tercera Línea de Transmisión, la fuente de energía sale de la subestación Veladero a la subestación en Condado del Rey.
Además entran a dos subestaciones que son la de Llano Sánchez, en Coclé, y La Chorrera, en Panamá Oeste.
"El proyecto consta de 858 torres, de las cuales siete tienen 68 metros de altura, y dos que son las más altas que cruzan el Canal de Panamá y tienen una altura de 156 metros".
Las 759 torres comunes, tienen una altura de 48 metros. Las más altas tienen 10 mil 587 piezas y las pequeñas, 5,000.
El ingeniero industrial Tomás Ceballos, responsable de seguridad del proyecto de la Tercera Línea de Transmisión, dijo que en la obra se dio prioridad a la mano de obra panameña.
Señaló que la Línea 2 de Transmisión se construyó hace 15 años, por eso estaban desfasados en los temas de seguridad, ya que los procesos de aquella época no son los mismos a los de la actualidad.
Ceballos manifestó que aprendieron mucho de los linieros, quienes les daban la información básica y se montaron los procesos de seguridad con base en sus experiencias.
Este proyecto es muy técnico y complicado; según Ceballos, las torres se instalaban con geolocalización donde se deberían posicionar las grúas.
Esto fue muy útil porque minimizaban las cargas de seguridad, ya que nada se hacía al ojo, expresó el experto en seguridad.
Para Ceballos, un colonense de Pilón, ser parte de este proyecto tan importante para el país es un orgullo, ya que fue hecho casi en su totalidad por manos panameñas.
40 pisosEs la altura de un edificio que tiene las dos torres más altas que pasan por el Canal.50%De la población del país se beneficiará con esta línea.