Primer Plano | 11/15/15 12:00

Aprenden en la universidad cosas que los ayuda a generar sus propios ingresos.
El curso de belleza es uno de los más correteados, allí hay incluso personas que no llegan a la tercera edad, pero les gusta la materia. Foto/ Evergton Lemon

Jean Carlos Díaz

jeancarlos.diaz@epasa.com

@jeandiaz1331

Existe la percepción de que cuando una persona entra en la tercera edad o pasa a su etapa de adultez debe dedicarse a descansar o sentarse a esperar  que sus hijos le den todo, pero hay una realidad que muchos ignoran y es que al  llegar a una edad avanzada se  tiene  mucho más tiempo para realizar sueños que en la  juventud no se lograron. 
 
Esto queda demostrado todos los días en la Universidad del Trabajo y de  la Tercera Edad (Utte) de la Universidad de Panamá (UP), donde adultos de más de 50 años   han logrado aprender diversos oficios. Ellos son prueba viviente de que ser  abuelo   no es impedimento para realizar  todo tipo de actividades. Algunos se sienten como “chiquillones” y han renovado su vida. 
 
Una de las afortunadas es  Maritza Medina, adulta mayor que estudia en la universidad y actualmente está en el segundo nivel del curso de belleza, allí  aprendió  muchas lecciones que han mejorado su conocimiento estético. 
 
Gertrudis Jiménez, profesora de belleza, dijo que el curso se divide en tres etapas que incluyen  manicura, pedicura, ceras, todo lo relacionado con el cabello y maquillaje. Cada curso tiene una duración de un año  y actualmente hay 68 personas en este curso. Aunque hay  35 opciones de estudios más. 
 
Max Arosemena, coordinador académico de la universidad, comentó que todo forma parte de   un programa de extensión de la UP,  donde se brindan cursos  especialmente para adultos, pero tampoco se discrimina a los  jóvenes que quieran ingresar en ellos. 
Tipos de cursos 
 
Algunos de estos son de informática, manualidades, modistería, bisutería, bordado, arreglo personal, mesoterapia,  inglés, dibujo, pintura, yoga, natación, turismo, cocina y demás. 
 
Según Arosemena, ciertos   programas no se dan dentro de las instalaciones de la casa de estudios superiores, ya que hay  especialidades que  merecen salir al campo y se dan visitas externas a otros sitios.
 
 La Universidad del Trabajo y de la Tercera edad tiene una matrícula aproximada de 700 personas por cuatrimestre, el cual  tiene un valor de $25.00 
 
 “Las personas cuando se jubilan, para no caer en una enfermedad, necesitan mantener sus neuronas trabajando, ocupándose de algo”, manifestó el profesor Arosemena.
 
Por su parte,  Argénida Dumanoir de Barrios, directora  general de la Utte, dijo que la educación continuada y permanente es lo único que ayuda al adulto mayor a aprender algo nuevo, pues es importante para incentivar y motivar a quienes ya han vivido muchos años, pero que todavía se sienten con el deseo de seguir contribuyendo a la sociedad.
 
Horticultura urbana
 
No todo en la Utte depende de aprender cosas que posteriormente se  pondrán en práctica con otros individuos, sino también ellos se capacitan para generar sus propios alimentos, estos muchas veces les funcionan como pequeños generadores de dinero y sustento del hogar.
 
Gabriel Hidalgo, profesor del curso de horticultura urbana, explicó que lo que se busca es convencer a las personas para que aprendan a cultivar residuos de alimentos que sirven de semilla, como pepino, tomate, culantro, entre otros. Aquí hay diez estudiantes a los que se les imparte la clase durante 16 semanas.
 
La Organización de las Naciones Unidas (ONU), durante mucho tiempo, ha advertido que el envejecimiento poblacional representaría el mayor desafío para todas las sociedades del siglo XXI.
 
Según la ONU, los jóvenes ya no tienen en sus planes tener   más de un hijo y cuando lo tienen es en una edad mayor a los 28 años de edad, lo que hace que cada vez haya menos niños en ciertos países, sobre todo en Europa.  
 
Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2050, el mundo tendrá 2 mil millones de personas adultas mayores, mientras que en Panamá se calcula que haya unas 754 mil 202 personas en edades de entre 30 y 64 años.