Dolor, odio e indignación se reflejaron en los rostros de los residentes de Panamá Viejo, quienes ayer acompañaron a Jesús (interpretado por Jahir Ruiz) en su crucifixión, luego de la sentencia de Poncio Pilato.
Es que revivir la Pasión de Cristo e imaginarse todo lo que sufrió Jesús por sus hijos no fue fácil para algunos, pues la escena, casi real, del grupo de teatro "Amigos de Jesús", golpeaba los sentimientos del público.
A las 11:30 a.m., bañado en sangre y golpeado severamente por los soldados romanos, "Jesús" casi a rastras, era obligado a recorrer las principales calles de Panamá Viejo bajo un inclemente sol.
La escena era tan fuerte, que algunos niños eran cobijados por sus padres, hasta que el llanto pasara.
Dalena Sanjur, una residente, se mostró contenta de que cada año se reviva la Pasión de Cristo en la comunidad, pues era como dar en dos horas bien explicadas el pasaje bíblico a la juventud.
Detrás de Jesús, montado en un caballo venía Pilato junto a sus súbditos y el sumo sacerdote de la sinagoga. Seguidos de la madre de Jesús, envuelta en dolor, y las otras dos María.
La dramatización de la Pasión de Cristo era relatada por la voz del padre Rafael Soto.
El recorrido del viacrucis culminó con la crucifixión de Jesús en los predios de la parroquia Nuestra Señora de la Asunción.
Media hora antes
Una de las escenas muy gustada fue cuando Herodes, irritado por no poder satisfacer su curiosidad y sintiéndose humillado por el prolongado silencio de Jesús ante sus cuestionamientos, lo declara públicamente como loco sin juicio, y ordena a los soldados para que lo maltraten del peor modo posible.
Andrés Ruiz, director del grupo de teatro los "Amigos de Jesús" y quien ayuda a darle vida a cada uno de los personajes, dijo que todos los años se trata de hacerlo real, para que el público disfrute y reviva el momento.
Explicó que las escenas fueron: Pilato, Herodes, la sentencia y la crucifixión.
"Todos los años hay renovación de jóvenes, por lo que siempre se dan algunos cambios de personajes", dijo el director.
El padre Rafael Soto, de la parroquia Nuestra Señora de la Asunción, manifestó que los que acudieron al viacrucis también hicieron su sacrificio, pues caminaron bajo el intenso sol y eso significa que creen en la historia.
Tal como lo relatan las páginas bíblicas, mañana se espera que Jesucristo resucite, venciendo al pecado y la muerte.









