Su belleza robó suspiros y miradas en el pueblo de Las Tablas, decían los pobladores que ella tenía que ser reina. Su madre, sin pensarlo, acogió la petición de la gente y envió una carta al Club de Leones; para ese entonces, Susana Matilde Mora Arias tenía 12 años y se disponía a viajar con su familia a Tailandia, lugar en donde su papá es embajador.
Tres años después, Susana regresa a su tierra con 16 años para ser Reina del Festival Nacional de la Pollera. Portar una corona es algo común y tradicional en su familia, ya que en el libro de recuerdos de la familia Mora-Arias reposan los nombres de reinas de la mejorana y la pollera.
Llevar ese título es algo con lo que siempre soñó Susana, aunque está consciente de que serlo no es barato, pues hay que tener miles de dólares para hacer un reinado histórico y mejor que el de Estefanía Zeballos.
Por primera vez, el Festival Nacional de la Pollera será algo diferente y producido por Héctor Mencomo, quien se encargará de la logística de la coronación.
Más detalles
Ella, por su parte, desde hace un año comenzó a trabajar en su imagen haciendo ejercicios.
Susana lucirá nueve polleras durante su reinado, entre ellas veremos polleras surcidas, caladas, de coquito y marcadas.
El profesor José Oreste será el encargado de arreglar a la reina, labor que hace todos los años, además de ser el maestro de ceremonia del festival.
Metas
A diferencia de muchas otras reinas, que después de su primer reinado siempre sueñan con otra corona, Susana no sueña con ser ni reina de Las Tablas ni del Carnaval, mucho menos Miss Panamá.
El nombre de Susana Matilde Mora Arias será escuchado hasta en el extranjero, pues en octubre representará a Panamá en el Desfile de la Hispanidad, en Nueva York.
Su meta al terminar la secundaria en el Panamá Pacific Academy, es ir a estudiar ingeniería portuaria en Inglaterra.









