Al fin les llegó la luz
En la Avenida B, en el corregimiento Juan Demóstenes Arosemena, del distrito de Arraiján, unos 10,000 moradores vivieron por más de 70 años sin suministro de energía eléctrica.
@reynuz121212
En pleno siglo XXI, en un rincón del oeste, en Nuevo Arraiján, en Panamá Oeste, se vivía como el pasaje bíblico del primer día de la creación del mundo, en una tierra donde imperaban las tinieblas.
Ahora como lo escrito en Génesis, cuando Dios dijo Hágase la luz y esta fue hecha, se repitió la historia y hoy, los residentes de la populosa calle de esta comunidad de Arraiján sienten que para ellos al fin llegó el siglo XXI.
Más de 10,000 moradores de la calle transversal, conocida como Avenida B, en el corregimiento Juan Demóstenes Arosemena, distrito de Arraiján, donde se registra un efervescente movimiento, vivieron por más de 70 años con temor a que llegara la noche.
La razón era lógica, durante esas 7 décadas, los residentes del populoso lugar fueron víctimas, testigos y oidores de delitos como asaltos, violaciones, consumo de drogas y otros desmanes que convirtieron hogares decentes en prisiones obligadas para evitar ser un número entre las estadísticas nocivas de este corregimiento del oeste.
Sin embargo, como dice el refrán: No hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista.
Motivación
Bastó la iniciativa de un morador norteamericano de colocar, dentro de sus predios, un poste y su respectiva luminaria que alumbró el frente de su residencia y parte de la calle.
La iniciativa impactó a la comunidad que se acercó a las autoridades locales, las cuales inmediatamente hicieron gestiones ante Edemet Edechi para instalar otras luminarias.
Así convirtieron lo que fue siempre una calle oscura y tenebrosa en lo que es hoy, una vía donde se puede transitar con la certeza de que las amenazas contra la vida y el pudor urdidas con la complicidad de las tinieblas son del pasado.
Satisfacción
Sin bombos ni platillos, las luces de la Avenida B del corregimiento Juan Demóstenes Arosemena alumbran la transitada calle, y al desvanecer las tinieblas de la noche, ahuyenta también los justificados miedos de cien mil moradores a quienes con su luz, les obsequia manantiales de la seguridad ausente durante 70 años, indicó el presidente de la Junta Comunal, Heliodoro Monterrey.