Bocas del Toro, algo diferente
Bocas del Toro con el pasar de los años, se ha posicionado no solamente como uno de los lugares más cotizados por ciudadanos europeos, estadounidenses y de Asia, sino también como uno de los sitios predilectos de miles de turistas nacionales que ven en su gente, la naturaleza exuberante que rodea esta perla del Atlántico.
Es el lugar adecuado para dejar a un lado el estrés, reencontrarse con la calidez de la gente, la tranquilidad y confianza que poco hay en las urbes donde habitan, y en especial, una oferta gastronómica para todos los gustos, pero sobre todo lo que le gusta al panameño: el toque de picante, una buena chicha de saril, naranja con raspadura o una pipa bien fría.
Isla Colón, Bastimentos, Carenero, Solarte, entre otras 100 y cayos, en su mayoría deshabitados, pero con playas y corales exquisitos, son los atractivos que ofrece la provincia.
Entre los lugares más visitados están la calle tercera de Isla Colón, donde se habilita la tarima de espec-táculo y se realizan los culecos; la playa del Istmito, en la que se dan cita grandes y chicos para deleitarse de las cálidas y transparentes aguas del lugar, muy cerca están los hoteles 5 estrellas que entre sus huéspedes han estado mandatarios del país y de otras naciones.
Hay para todos los gustos, pues hay quienes prefieren retirarse a cabañas a leer y pasarla tranquilo, otros que prefieren quedarse en Changuinola y gozar de los ríos o visitar familiares.
Los días de Carnaval y asueto, en Bocas del Toro pueden disfrutarlos en un ambiente diferente.