Entre tejidos y metales
El arte de tejer es para muchos una actividad de antaño, realizada por personas de la tercera edad para lucir modas un poco anticuadas. Sin embargo, para Rita González de Castro, el tejer representa una actividad práctica para confeccionar y lucir vestidos a la moda.
Rita es una mujer costeña, residente en el corregimiento de Palmas Bellas, distrito de Chagres, en la costa abajo de la provincia Colón. Es una de las mujeres más conocidas tanto en su comunidad como fuera de ella. Y es que grandes y chicos le solicitan los artículos tejidos que ella confecciona a mano, los cuales van desde faldas, vestidos enteros, blusas, chalecos, franelas, sombreritos, baberos y zapatitos para bebés, hasta muñecas, entre otros.
Rita comenzó a tejer cuando estaba en el curso de Educación para el Hogar en el primer ciclo en el colegio Anastasia Mitre de Palmas Bellas, plantel que en la época en que ella estudió se llamaba José Pablo Paredes.
La profesora nos enseñó los puntos básicos. De ahí para adelante, lo demás fue iniciativa mía, me convertí en una autodidacta, pues sin tomar ningún curso empecé a hacer cosas mucho más elaboradas, porque yo quería aprender a hacer mejores tejidos, como los que yo veía en los libros, comentó Rita.
Experimentando con los materiales de tejido que quedaban de los trabajos hechos por sus compañeras del colegio, Rita comenzó a inventar diseños con hilos, entre otros materiales. Más adelante pensó en hacer un vestido y fue así como hizo blusas pequeñas entre otras piezas de vestir. Ahora, lo que ella hace es dibujar lo que le viene a la mente, tal como desea plasmarlo en sus tejidos. Observo lo bueno, lo malo, lo feo y lo bonito de mi tejido, qué debo aumentar o qué debo quitar de cada pieza tejida, y así lo mejoro hasta que esté perfecto, explicó Rita.