Padre digno de imitar
Pese al duro bregar trabajando la tierra para luego preparar sus alimentos, Santiago De Gracia es un ejemplo digno de imitar.
Con 85 años, este veragüense ha vivido toda su vida en la comunidad de Capellanía, en el distrito de Santiago de Veraguas, y durante ese largo tiempo ha trabajado mayormente la agricultura de subsistencia.
Es padre de dos hijos, quienes aprendieron de él a ser esforzados y no causarle daño a nadie, por el contrario, practican siempre hacer el bien.
Su mayor ejemplo es que, a pesar de su edad, aún sigue sembrando y cosechando maíz, frijoles, arroz, yuca, ñame y ajíes para sostenerse como siempre lo ha hecho.
Cuando era joven también se dedicó al cultivo de la caña de azúcar y fue uno de los primeros colonos que tuvo el Ingenio La Victoria. Además, es uno de los primeros y pocos pobladores de Capellanía que quedan.
Muchos residentes en Capellanía coinciden en que Santiago es un ejemplo digno de imitar, pues pese a ser una persona de escasos recursos, ha sabido ganarse la vida de manera honrada.
Herminio De Gracia, uno de sus hijos, sostuvo que su padre es muy trabajador y la gente ve en él a una persona útil y que siempre observa las cosas con optimismo.
Mi padre es una persona humilde, responsable, respetuosa y trabajadora. Además es muy atento, dijo Herminio complacido.
La perseverancia e insistencia de este padre ha dado frutos a través de los años, ya que sus hijos aprendieron y lo honran. Ellos son agricultores y trabajan igual de duro la tierra para sostenerse.
Es el mejor legado que puede dejar un padre: ser un ejemplo digno de imitar y que sus hijos sigan sus pasos de bien toda la vida.