Precarismo en Arraiján y necesidad
Arraiján es el distrito más grande y más poblado de la provincia de Panamá Oeste, pues unas 224,779 personas residen en él.
Esto lo convierte en el tercer distrito más poblado del país, solo superado por Panamá y San Miguelito, ubicados en la capital.
Adicional a esto, de los ocho corregimientos que posee este distrito, Arraiján cabecera es uno de los más populosos. En este, hacia el sur se ubica un tumulto de comunidades improvisadas, desde Loma Cová hasta las montañas de Howard, muy cerca de Veracruz y a las faldas del cerro Cabra.
Una de estas comunidades es Valle del Sol, compuesta por pequeños poblados menores, como: Vista Marina, Altos de Howard y los Tecales, todos ellos habitados prominentemente por indígenas gunas, emberás, ngäbes y buglés. Estos comparten un 50% del territorio con mestizos que provienen de diversas partes del interior del país.
Nati Pérez, con sus tres hijos y su esposo, forma parte de una de esas familias precaristas que llegaron a los Tecales 2 para fundar su hogar en ese sitio y así hacer realidad su sueño de tener un techo propio.
Ella reconoce las limitaciones que tienen al vivir en una colina de más de trecientos metros de altura, pues viven con muchas necesidades, porque no hay suministro de agua potable, solo un carro cisterna que lleva el vital líquido unas tres veces a la semana.
Además, ninguna familia cuenta con servicio higiénico, solo disponen de letrinas, muchas de ellas mal hechas, lo que representa un peligro para los niños.
La luz se va a veces por más de 24 horas, sobre todo cuando llueve con tormentas, porque las instalaciones eléctricas son improvisadas y componen las conocidas telarañas de cables, agregó.
Y aunque levantar su humilde casa, hecha de zinc, fue difícil, porque su esposo tuvo que subir casi hasta la mitad de la colina con los materiales al hombro, asegura que vive tranquila, porque el lugar es poco peligroso y los vecinos se llevan bien.