Toda una tradición
El pan bon es un alimento tradicional que no falta en la mesa de ningún colonense durante la Semana Santa y para esta época es codiciado en otras partes del país.
El degustar el pan bon, que es descrito como un dulce moreno con frutas y pasas, forma parte de las tradiciones y costumbres desde la llegada de negros antillanos con la construcción del Canal de Panamá, pero más que un alimento en la mesa, representa el tiempo de paz y amor que ha llegado, según narra una de las expertas.
Son muchas las familias colonenses expertas en la hechura de este tradicional y gustado alimento y que de generación en generación mantienen sus recetas y secretos para la preparación del mismo, pero también conocen el significado de este delicioso pan.
Sandra Cumbertbach Smith, quien por más de 40 años ha preparado el bon, afirma que son muchas las familias que mantienen la producción del gustado pan, pero que cada una tiene su toque y receta especial, pero recomienda que al escogerlo, debe ser el pesado, "el peso lo dice todo, masa buena y de calidad".
Para su preparación debe usarse harina, pasas, frutas, azúcar al gusto y el secreto del que lo hace, mientras que su tiempo en el horno depende de la cantidad que se vaya a hornear, por lo que pueden ser 3 o 4 horas como máximo.
Para Sandra, es importante mantener el buen gusto del bon para no perder la clientela, "no importa la cantidad que hagas, el secreto está en utilizar los ingredientes que deben ser y no desmejorar su calidad".
En la actualidad puede encontrar el bon en sectores como Cativá, donde muchas familias por tradición lo hacen, Arco Iris, Bamboo Line, Calle 8, y muchos otros sectores donde se mantiene esta tradición de los afrodescendientes.