Tradición de molas
Las tradicionales molas de los indígenas gunas mantienen presencia en Chiriquí, desde hace 22 años.
Los vistosos colores, diseños y variedades de las molas llaman la atención no solo de los extranjeros, sino también de los nacionales, quienes buscan estos trabajos que únicamente saben efectuar a la perfección los originarios de la isla de San Blas.
La familia Davis emigró hace 25 años a la ciudad capital donde estuvieron por 3 años dedicándose a elaborar y vender molas en el sector de Panamá Viejo, cuenta Elaib Davis, artesano sanblacino.
Su padre, él y sus cuatro hermanos trabajaron en la ciudad capital, asegura Eliab Davis.
Después deciden trasladarse a Chiriquí e iniciaron sus ventas a un costado del muelle fiscal en Puerto Armuelles en Barú y luego se establecieron en la ciudad de David, donde permanecen hasta la fecha.
Las molas enamoran a las personas que aprecian esta manualidad. Tanto la mujer como el hombre a través de su destreza logran sorprendentes labores.
Los Davis tienen sus puestos de ventas ubicados en dos puntos: en la ciudad de David, próximo al Tribunal Electoral, y en el distrito de Boquete, en el centro comercial Los Establos.
Sin duda que la elaboración de mola se ha convertido en el sustento de la familia y el negocio se ha expandido hasta el distrito turístico de Boquete.
Los aborígenes gunas de la isla de San Blas, como es el caso de la familia David, suelen transculturizar sus tradiciones en la confección de las molas, muy solicitadas por los turistas extranjeros.
Esta tradición perdurará en esta familia, ya que actualmente las nietas aprenden a confeccionar molas y así mantiene vigente su cultura.